Manuel Firmo. Sindicalista, anarquista y esperantista.

Manuel Firmo

Manuel Firmo

Manuel Firmo, era un portugués, que tuvo que escapar de su país por su implicación en las luchas del movimiento obrero. Atravesó, como pudo, el Tajo; fue encarcelado, pero desde julio de 1936 se comprometió, como miliciano, con  la revolución social. Combatiendo, enfermó en Somosierra. Llegado a Barcelona, se ajuntó para siempre con Josefina Ramos. Después, tras la derrota, transitaron, ella y él, por los suplicios de demasiados campos de concentración o exterminio. Volvieron al barrio, a aquellas Casas Baratas de Can Tunis, antes del Prat Vermell (Prado Rojo).  Él nos dejó bellas páginas escritas de sus periplos, ella sigue, después de dejar aquellas casitas bajas, en la “Pantera Rosa”. Manuel murió, en esos bloques verticales de cemento, a finales de enero del 2005.

Y mientras avanzamos en saber de él, nos atrevemos a trazar un perfil de su biografía:

MANUEL FIRMO, el mayor de tres hermanos —todos libertarios — nació en Barreiro el 9 de septiembre 1909; su padre era maquinista de tren
y fue trasladado a Faro en 1914, ciudad en la que Manuel iría a la escuela. La
familia regresó a Barreiro en diciembre de 1918, y Manuel, con doce años, comenzó a trabajar en una fábrica de corcho. Despedido como resultado de una huelga, fue sucesivamente peón albañil, oficinista en la Companhia União Fabril (la química CUF) donde fue de nuevo despedido por negarse a denunciar a dos compañeros, y de nuevo volvió a trabajar en la industria del corcho.

Deseoso de ampliar conocimientos y apasionado de la lectura fue bibliotecario de la Asociación de Trabajadores del Corcho y más tarde del Sindicato de los Ferroviarios. También aprendió esperanto en la LESPA, la sociedad esperantista de Barreiro, en la que llegaría a ser profesor. Formó parte del grupo “Tierra y Libertad” que editó en aquella ciudad el diario con el mismo nombre entre 1930 y 1931.

Más tarde entró en las Oficinas Generales del Ferrocarril del Sur y Sudeste, donde aprendió el oficio de cerrajero mecánico. Perseguido a causa de sus actividades militantes, y relacionado con el episodio del barco Évora, en mayo de 1936 huyó a España. Detenido por entrada ilegal, tras pasar unas semanas en la cárcel de Badajoz fue puesto en libertad al mediar a su favor el ex presidente Bernardino Machado, entonces exiliado en Madrid.

Instalado en Madrid, fue secretario de la delegación de la CGT portuguesa en España. Derrotado el golpe militar del 18 Julio, Manuel Firmo se incorporó a las milicias confederales y combatió en Somosierra. Allá enfermó de neumonía, siendo evacuado por su gravedad primero a Madrid y luego a Valencia. Tras la militarización de las milicias, y dada su cualificación como mecánico, llegó a sargento de la aviación republicana. Fue trasladado, debido al avance nacionalista, a Barcelona, donde conoció a Josefa Ramos (que vivía con su familia en las Casas Baratas de Can Tunis), y que sería su compañera inseparable de por vida.

Josefa Ramos

Josefa Ramos

Tras emprender ambos el exilio. Manuel transitó por los campos de concentración de Argelès- sur- Mer y Gurs (en la barraca 22), saliendo alistado en la 129 Compañía de Trabajadores Extranjeros para la reconstrucción de un canal en Ille-sur-Tête, y posteriormente vuelto a encerrar en Argelès. Más adelante, para evitar su captura por los nazis decidió abandonar Francia y regresar a Portugal.

Detenido en la frontera de Beirã, el 6 de agosto de 1941, pasó largos meses en las cárceles metropolitanas (Aljube, Caxias, Peniche) y finalmente fue enviado, sin ningún proceso judicial, en junio de 1942 al campo de concentración de Tarrafal en Cabo Verde, de aquel “campo de muerte lenta” saldría tras 3 años y 7 meses de reclusión.
De vuelta a Portugal, las dificultades por encontrar trabajo les llevaron a emigrar a Nova Lisboa/Angola, donde ejerció, entre otras, su antigua profesión de cerrajero ferroviario en la Compañía de Ferrocarriles de Benguela. Años más tarde volvieron a Portugal, pero al persistir los problemas para lograr trabajo se deciden, en 1964, a trasladarse a Barcelona, e instalarse en las Casas Baratas de Can Tunis, en casa de la familia de Josefa. En esta barriada permanecerá hasta su muerte, el 30 de enero del 2005. Durante esos años, y mientras se lo permitió la salud, regresaba cada año a Portugal durante las vacaciones de verano. En esa época solía frecuentar el Centro de Estudios Libertarios de Lisboa, participando en sus actividades e impartiendo conferencias.

Manuel Firmo era un hombre culto, autodidacta, que escribió con elegancia.
Nos dejó una autobiografía, “Nas Trevas da Longa Noite – da Guerra de Espanha ao Campo de Tarrafal” (En la larga noche oscura. De la guerra en España al campo de Tarrafal) editado por Europa – América Publicaciones en 1978. Y también dejó otros escritos inéditos.

 

Manuel Firmo en el campo de Gurs

Manuel Firmo en el campo de Gurs

 

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